Hoy no me centro

Pepe Tripi anda loco por comerse mi barra de proteínas, y yo ando loco porque no se la coma. Mientras escribo esto, mantengo una especie de batalla de esgrima, barrita en mano, mientras sus 20 kilos de panza trepan por mi espalda con aviesas intenciones robagolosinas. Los gatos normales del mundo mundial comen atún y jamón york. Los míos no. Los míos quieren café con leche y barritas de proteínas. Hay que joderse…

Estoy nervioso porque mañana me fumaré un peta a oscuras con J. en su casa, y beberemos Jack Daniels. No sé distinguir si me pone más nervioso el Jack Daniels, el peta, el J. a oscuras o la combinación de las tres cosas fundidas en una.

Creo que será difícil que vuelva a estar tan cerca de la muerte por ataque de felicidad idiota y absoluta.