Necesitaría la receta de las fabes con almejas…

Mis títulos cada vez son más parias ¿no?

J. se ha ido a Toledo. Hoy estoy sin caramelo. Bueeeeeeeeeeno… procuraré matar el día con cosas interesantes y prácticas, como por ejemplo escribir un post o… contar los mosaicos de la pared del wáter.

He ido a correr. Yo corriendo. Yo. Yo y mi pierna exchunga. Estoy hecho un machote. Hoy han sido tres vueltas al polideportivo. Eso hacen 3,6 km. Lo que cualquiera, con una forma regular, se haría a la pata coja, aunque para mí equivalga a medio everest. Cuando termino doy botecitos con los brazos en alto como Rocky Balboa. El guardia jurado de la puerta siempre me mira como diciendo «aypordios… que malo es el alcohol…» Me da igual. Si andar era ya un lujo, correr… correr es la polla (con perdón). Estoy seguro que mi rodilla chunga, si tuviera dedos, me haría la señal de la victoria.

Tengo que llevar a J. a correr. Aunque sólo sea por ver cómo se descojona cuando se lo proponga. Es muy raro esto de vivir a pachas con alguien. Muy reconfortante. Es increíble cómo nos acostumbramos y acomodamos a la mierda que supone el estar solo, y como nisiquiera llegamos a darnos cuenta de que, en realidad, es una mierda. Luego llega el momento de hacer café para dos, de proponer una peli de cine, incluso de discutir sobre calamares gigantes y krakens y entonces te preguntas ¿pero cómo coño vivía yo antes de tener a este tío aquí conmigo?»
Esa es la conclusión de hoy. Que todos, absolutamente todos, necesitamos un contrapunto humano.

Aunque no sé si J. pensará en estos momentos lo mismo, porque con tanto compartir salivilla al final le he pegado el resfriado. Y ahora es él el gue esdá buy, buy buy buy agadarrado, en el asiento de un piojoso autocar rumbo a Cabañas de la Sagra (ciudad sin ley), y yo el que se larga a trotar bajo la lluvia con una camiseta sin mangas, como el prota de uno de esos anuncios de yogures actimeles que te quitan el colesterol, la obesidad, el estreñimiento y hasta la cuñada pesada que vive en Cuenca, si se tercian.