Y esto es un ya casi me reconozco

«Sentados en corro, merendábamos besos y porros,
y las horas pasaban deprisa, entre el humo y la risa…«

Hay canciones que parecen escritas única y exclusivamente para nosotros.

Esta noche vuelven a poner Pearl Harbor. Es increíble las veces que pueden llegar a repetir las pelis basura. Cuando estrenaron Pearl Harbor en el cine, fui a verla con Teo. Nos dieron pases gratuitos no me acuerdo dónde. Me aburrí como un calamar. Creo que fue una de las primeras películas dónde me eché una cabezadita entre bomba y cañonazo. Lo único que recuerdo son las camisetas de tirantes del Hartnett, y los labios rojos de la Beckinsale.

Y los codazos de Teo despertándome del apedorramiento con sus: «¡qué peliculón tío, qué peliculón!»

Hoy se ha muerto una de mis compañeras de trabajo. Le diagnosticaron leucemia hace un año. He ido al tanatorio y he dado muchos besos y estrechado muchas manos a personas que nisiquiera conocía. Todas mis compañeras lloraban y mis compañeros decían que no somos nadie. Ha sido una sensación extraña volver a un tanatorio. Como hacer un de oca a oca y tiro porque me toca. Cuando hemos vuelto a la oficina alguien había dejado una rosa blanca con lacito y celofán, sobre la pantalla del ordenador de mi compañera muerta. Yo he dicho que me parecía una horterada y todos han puesto cara de «Serlik es un canalla que no tiene corazón.»
En el trabajo siempre se me olvida lo de no pensar en voz alta.

Cuando he llamado a Jesús le he dicho «oye, el tanatorio de Tres Cantos mola mucho más que dónde llevamos a Teo. Cuando te mueras, te llevo al de Tres Cantos.» Él ha respondido: «Ah, qué bien. Muchas gracias, Ariel, qué ilusión. Por fin podré ir a Tres Cantos…» Casi echo la cocacola por la nariz. También se me olvida lo no pensar en voz alta con Jesús, sólo que él no pone cara de Serlik es un canalla, sino más bien de a Serlik le falta un hervor, pero ya me voy acostumbrando.