Güindous siete

Acabo de escuchar una canción nueva de Conchita. Resulta que sigue cantando. No sé si escribir a la Corte Penal Internacional de la Haya para ver si pueden hacer algo.

Un día de estos tendré que psicoanalizarme para entender por qué odio tanto a Conchita, si la pobrecita no me ha hecho nada. Creo que es el nombre. O la voz. O el airecillo pánfilo. O la voz, el nombre y el airecillo pánfilo todo junto, en plan arma-de-destrucción-masiva-con-botines-chonis.

Sea como fuere, cada vez que la oigo, me apetece arrearla con la chancleta.

Todos mis ordenadores se están descuajaringando. Debo estar emitiendo algún tipo de onda chunga. Ya no me funciona bien ni mi portátil, ni el de Teo, ni el pc de torre. Como no tengo ni puta idea de informática, cuando me preguntan por el origen de los fallos, hago lo que veo hacer a todo el mundo. Pongo ojos de furia y digo eso de: “el maldito windows vista…” . Y lo hago tan convincentemente, que hoy el instructor de informática me ha dejado un disco de windows 7 encima de la mesa con una nota que decía: “Formatea los equipos, instala el windows 7 y me cuentas”.

Y este es justo el momento en el que llamo a Jesús y le digo “oye, ¿me ayudas a formatear e instalar el windows 7 en el portátil?” y él me contesta “uuuuuy… no te lo aconsejo, he leído en un foro del sudeste de Groenlandia que los farcinbles meripeisions del windows 7 crean una incompatibilidad técnica de líneas uporicránicas que desembocan en una emperitersia del adobe photoshop CS3…” Y yo le contesto “aaaah… ¿y… no rula el fotosops o qué?” y él dice: “No sé… espérate que cuando tenga un rato te lo miro…”

Y luego es cuando pasan ocho meses y yo sigo esperando a que me diga algo de los farncinbles y las uporicránicas. Hasta que un día le pregunto “oye Jesús, ¿me has mirado lo de los farcinbles?” y él aprieta los labios y me contesta “¿farcinbles? ¿qué farcinbles? no sé de qué me hablas…”

Y yo maldigo, me pongo el pañuelo de kamikaze, hago un tora-tora-tora y halaaaaaaaaa… Instalo a la brava, ignorando por completo la sabiduría de los del foro de Groenlandia ese. Y por supuesto, se me rompe todo. Y Jesús me dice “claro… como siempre vas con prisas….” Y yo le empiezo a mirar como miraría a Conchita si me dedicara una canción.

Y… eso. Que qué bonito es el amor y la informática cuando se juntan.