Pero aún tengo ganas de hacer chorraditas…

Hace muchísimo calor en Madrid. Un calor espantoso. No es muy divertido que haga tanto calor cuando me duelen las piernas pero… supongo que cuando los dioses te escupen, te escupen de verdad.

Dolores reumáticos. Eso me han diagnosticado. Sea como fuere, me cuesta caminar, levantarme, sentarme, saltar a la pata coja… Jesús dice que tengo que ordenar mi cabeza porque los dolores óseos y musculares suelen surgir cuando estás sometido a mucho stress mental. Puede ser. Reconozco que desde que Teo enfermó, mi vida ha sido una especie de caos encadenado, pero el saber el origen del problema no me ayuda a resolverlo. O dicho de otro modo; que de ser un chico jodido, paso a ser un chico jodido y enterado.

Resulta complicado mantenerte cuerdo cuando te duelen las piernas y tienes un gato diminuto mordiéndote a todas horas tobillos y chancletas. Está desproporcionadamente pesado y trasto. A veces tengo que hacer esfuerzos sobrehumanos para no guardarle en un tupperware y meterle en un armario. Si no fuera por ese hocico rosa de rata chunga y esas patas zambas, ya lo habría hecho. Tchsk…

He intentado dar de baja la línea movistar de Teo. En la página web de telefónica había un letrerito con letras chachiguais que rezaba «TELÉFONO DE ATENCIÓN TOTALMENTE GRATUITO. LLAMA Y TE ATENDEREMOS ENCANTADOS LAS 24 HORAS DEL DÍA LOS 365 DÍAS DEL AÑO». Acabo de marcarlo. Sale un contestador que dice «nuestro servicio de atención es de lunes a sábado de 9 a 22 h. Rogamos nos llame dentro de ese horario.»

Tampoco estaría mal lo de meter a movistar en un tupperware. Pero nada de armarios. Al microondas directamente.