Ya sé a quién me recuerda…

Mal día. Con impresión generalizada de que todo lo hago mal. No me gusta el formato que he hecho para el catálogo. No me gusta el coche que he elegido. No me gustan mis pelos de estropajo. No me gustan las mugrientas zapatillas rojas… No me gusta nada mío, en general. Jesús dice que es un ataque de baja autoestima por lo del examen y que no debo preocuparme porque pasará en cuanto apruebe. Me da por pensar que si tampoco apruebo el lunes, habrá otra ola de baja autoestima que empujará a la anterior, formándose todo un tsunami emocional de mal rollo y autoasquito.

No sé por qué me pasa esto. Suspender un examen debería ser pan comido para mí teniendo en cuenta como he llevado este último año de facultad, pero… no. Debe ser que para mi psique resulta mucho más importante conducir por la M40 que entender a Jung.

Creo que necesito un lingotazo de algo. No sé. Bourbon… Vodka… limpiacristales…