Bienvenidos a Noviembre

Anoche me senté todo emocionado a ver la tele en busca de los maravillosos festivales de terror que las cadenas televisivas nos suelen regalar las noches de Halloween. Cagada total. No había festivales maravillosos. En realidad, nisiquiera había festivales. Y eso contando con que tengo la televisión ordinaria (nunca mejor dicho), la TDT y el canal plus completo, lo cual debe sumar unos… no sé… ¿sesenta canales? pues nada. Ni un solo miedo digno en ninguno de ellos (salvo los terrores habituales, tipo tertulia de chicas con tetas enormes, viejas repintadas y maricas malas). Al final, terminé viendo “Habitación 1408” de John Cusack. Miedo no pasé, pero me regodeé con lo fondón y estropeado que se ha quedado el pobre Cusack con la edad que no perdona.Vaya mierda de película. Hice palomitas y me la tragué sin dormirme. No por su interés, sino por una ensalada de queso de cabra que se me había quedado sin digerir en el píloro ese mediodía.

Me dí un poco de pena, ahí solo y tirado viendo una película tan cutre. Pero es una estampa que pega perfectamente con mi estado de ánimo vital de los últimos días. Si alguien me hubiera escupido, habría sido ya el culmen perfecto.

Casi tengo ganas de trabajar mañana. Y de volver a conducir. A ver si el profesor saolín me miente otra vez sobre lo bien que lo hago y me vuelvo a querer un rato.