Tengo mazinzapatillas nuevas

Como me gusta comprarme idioteces de estas… El día que lleve ropa sin chuminadas, seré un poco menos yo.

He pasado la mañana con mi compañero de piso vegano. Le he preguntado si me llevaba a conducir un poco por esos mundos de dios y me ha dicho que sí, que encantado. Creo que es porque anoche me comí la vegamorcilla que hizo, sin rechistar. Seguro que es la primera vez que le pasa en siglos. Lo sé porque el de la peluquería de perros escupió su trozo en una servilleta y dijo diosssssss. Yo no. Con los frailes terminé muy curtido en lo de comer bazofia sin levantar el pescuezo del plato, así que sólo me lo tragué y le dije que era un sabor interesante. En cuestiones de comida soy muy educadito. Da gusto llevarme a conocer a los suegros.

Hemos estado conduciendo por la ciudad de la imagen y se me ha dado bastante bien porque no he atropellado a nadie ni nada. Me ha dicho que no entendía cómo no me habían aprobado aún. Qué majo y qué mentiroso. Como me ha dado buen rollo, le he contado lo de mi confusión con el veganismo y los oriundos de San Martín de la Vega y se ha descojonado un buen rato. Tanto que se nos ha olvidado echar gasolina y casi terminamos empujando el coche hasta Malasaña. Me hubiera gustado mirarle mejor los ojos porque los tiene cantidad de raros. Como dorados o algo así. Pero no me atrevo, por si acaso se piensa que le estoy tirando los tejos. Yo nunca haría eso. Nisiquiera con los/las que me gustan de verdad. Si miro hacia atrás, no sé cómo demonios he logrado tener tres parejas. Al final va a ser verdad que dios existe, y todo.

He hecho una paella en plan celebración de primer finde de convivencia. No le he echado nada con ojos, por aquello de mantener la armonía de la comunidad, pero aún así, el vegano ha comido con precaución y revolviendo mucho con el tenedor por si le atacaba algún trozo de pollo escondido que estuviera acechando detrás de una alcachofa. El de los perros no. Ese se ha zampado tres platos como un campeón y todavía me ha pedido un tupper para la facu de mañana. Empiezo a entender por qué su madre estaba tan contenta cuando le despidió en la puerta.

Hemos brindado con vino francés y hemos hablado de los mejores besos de nuestra vida. Yo he dicho que el mejor beso de mi vida me lo habían dado bajando la cuesta de las presillas de Cercedilla. El de los perros me ha preguntado sin había sido con lengua, así que le he servido más paella para que se callara un rato. El vegano se ha puesto triste recordando su mejor beso. Supongo que tiene el corazón roto. Espero que no haya sido por una pelirroja. Mi padre siempre decía que cuando una pelirroja te rompe el corazón, te lo rompe para siempre. Doy fe de que es cierto.

Creo que iré hoy al proyecciones a ver Harry Potter. Me compraré osos de goma y me esconderé detrás de las gafas 3D. Así vi Up ocho veces y sobreviví ¿no? Pues eso.