Amores, penas, chocolates

Acabo de escuchar en la radio que Camilo Sesto ha sacado un nuevo disco de directos, que incluye una serie de vídeos y un recopilatorio de fotos inéditas.

Fotos inéditas de Camilo Sesto. Acojona un poco ¿no?

He ido al hospital para lo de la densiometría. Me han dicho que aguante lo máximo sin usar los parches y me han dado una receta de hidrocodona. Ya puedo decir que soy como House, pero en tonto. También me han dado fecha para la operación. Será antes de Navidades y con suerte, sólo tendré que pasar allí una noche. Mejor. Tengo tantas ganas de volver al hospital, como de que me bailen una muñeira en el escroto.

Esta mañana me he quitado el amuleto. Ha sido un poco raro sentirlo en la palma de la mano, después de llevarlo pegado al cuello tanto tiempo. No estoy seguro de qué hacer con él. Había pensado coserlo a la mochila, pero sé que me llevaría un disgusto si lo perdiera, así que hasta que me decida a meterlo en el cofre de los tesoros inútiles, lo llevo enrollado en la muñeca. No es buena idea llevar algo colgando de la mano, si convives con mi gato Peyote, pero en fin… Si me desolla antes del finde, ya le pediré a Marc otro poquito de orujo para pasar la pena.

Ayer vino Miguel a traerme el resto de mis cajas. Me trajo también un calendario de adviento navideño con 24 chocolatinas de animalitos, escondidas en 24 miniventanitas, y dejó además una botella de frangelico y un surtido de polvorones La Estepeña. No estoy seguro de que no sea un plan detalladamente elaborado para reventarme el hígado en plan venganza por algún rencor pasado, pero aún así se lo agradecí mucho. No está el mundo de los mimos como andar desperdiciándolos.

Me dijo que el calendario de adviento se utilizaba para ir restando días hasta Nochebuena, y que cada mañana, hasta el día 24, tenía que abrir una de las miniventanitas y comerme una chocolatina. Todo eso fue ayer por la noche. Hoy por la mañana, tengo un calendario de adviento con 24 ventanitas abiertas y 0 chocolatinas de animalitos, así que… ¡¡¡hoy es Nochebuena!!! ¡¡¡Felicidades a todo el mundo!!! ¡¡¡viva la hidrocodona!!!

Parece mentira que a estas alturas y después de tanto tiempo, Miguel todavía no me conozca.

Marc me ha apañado una cita para mañana con una amiga suya, así que lo de “puedo presentarte a alguien” iba con toda la intención del mundo. Yo le he dicho que ya era mayorcito para citas a ciegas y me ha respondido que “mayorcito no era aún para nada”. Le he dado muchas vueltas a esa frase. No sé si es un piropo o una patadita en las costillas. Me temo que más bien lo segundo. He intentado averiguar cosas de la chica, pero no ha soltado prenda. Estoy intrigado. ¿Será rubia? ¿será morena? ¿será bajita? ¿será alta? ¿será Mary Poppins? Bueno, sea como sea, intentaré demostrarles a ambos que soy perfectamente maduro para mi edad.

Una pena que no me queden chocolatinas de conejito.