Nepomuk y nomedejanverlatele

Estoy nervioso porque vienen los Reyes y me han chivado que van a traerme una tableta gráfica. Uau… una tableta gráfica para dibujar como los mayores. Estoy hecho un machote. Así los comics que antes me costaba dibujar ocho horas, ahora me costarán… mmmh… msbmsbmsb… unos ocho días.

Eso haciendo un cálculo aproximado de lo que tardo yo en aprender a manejar cualquier cosa que se enchufa, el descontrol añadido de “dibujas aquí, pero te sale por allá”, las intervenciones de los gatos en su papel de “todos a por el palito que se mueve” y mi 75% de chico bipolar que sube tan deprisa como inmediatamente se hostia.

Da igual. Jesús ya me ha explicado mil veces las bonanzas del diseño digital y me ha dicho que con trazados vectoriales podríamos hacer dibujos animados de mis viñetas. Dibujos animados. Yo, dibujos animados. Quemociónpordios…

Bueno, sí… Será mejor empezar primero por los que se están quietos. Lo sé, lo sé…

Quénerviospordiosquenervios…

Y yo regalando hormigódromos de segundo ojo. Voy a ir a infierno de cabeza. Fijo.