Ten amigos para esto…

Hoy he acompañado a Miguel a una reunión de su grupo de ciclismo. No parecía la mejor idea del mundo teniendo en cuenta que todo lo que sé de una bicicleta es que los pedales dan vueltas, pero él me ha dicho que se lo debía, porque durante las últimas dos semanas había estado dándole la murga con mis ralladas sexuales carlosporaquí-carlosporallá sin que él hubiera flaqueado en paciencia ni amistad, ni un solo momento.

Me he sentido cantidad de ofendido por el comentario y le he dicho muy dignamente, que no se preocupara porque no sólo iba a tragarme su reunión de ciclistas, sino que no iba a volver a hablarle de Carlos jamásenlavidapornadadelmundo. Luego me he colgado la mochila, y he entrado en la sala con paso firme, como si lo de usar la marca de bicis chimpún para subir a la montaña pimpán fuera para mí lo más importante del mundo mundial.

Mi determinación ha durado exactamente doce minutos, treinta segundos. Luego, aprovechando que uno de los locos de la bici estaba contando con detalle su lucha a muerte con el barro de Boadilla del Monte, me he escondido detrás de la mochila y le he preguntado bajito a Miguel si él creía que yo tenía alguna posibilidad de morderle algo a Carlos. Él ha puesto la misma expresión de cara que usa para mis aparcamientos. Labio inferior descolgado… suspiro… ojos en blanco… Luego me ha quitado la mochila de los brazos y ha dicho «bueno, nosotros nos vamos ya, que llevamos prisa» y me ha sacado de allí agarrándome de la camiseta, como el que saca a un niño de un puticlub.

De vuelta al barrio, he tardado 35 minutos de maniobras en aparcar el coche y como todo el mundo me ha insultado mucho, le he dado un poco de pena y ha decidido perdonarme y contestar a mi pregunta, diciéndome que Carlos y Bosco habían tenido una relación larga de convivencia, así que si quería saber si tenía posibilidades con Carlos, lo único que tenía que hacer era compararme con Bosco y ver qué puntos físicos teníamos ambos en común.

He utilizado la pizarra para hacer una lista de los puntos físicos comunes que tenemos Bosco y yo.

Y luego he pensado que hubiera sido mucho mejor utilizarla para dibujar un Miguel con cuernos.