Necesito pintura de camuflaje para blogs

Todo el día angustiado porque a Carlos le de por meter Nepomuk en el google y descubra este blog. Todo el día angustiado porque pueda leer que le llamé mariquita temática y que le baboseé todo lo que pude en las pistas del canal. Siempre me pasa lo mismo. Primero salto de cabeza a los tiburones y luego me angustio por si me muerden. Con lo fácil que sería estarme quietecito en la playa como todo el mundo…

Acabamos de venir del Bricor, donde hemos intentado encontrar alguna solución para el peyotescapismo de la terraza. A priori la idea era rodear todo con verja verde para que no pueda saltar a las terrazas colindantes, pero Carlos aboga más por cubrir toda la pared con cañizo, tipo jardín, para quitarle todo apoyo posible en el salto. Me sigo sintiendo cantidad de culpable. Él tenía una terraza acogedora, fresca y perfecta y ahora, por mi culpa, tiene que convertirla en un corral para gallinas. Más le vale a Peyote no encontrar la forma de burlar el cañizo, porque como aún así vuelva a escaparse, juro que le meto verja electrificada y no la quito hasta que se le ponga el rabo afro.

Esta mañana he tenido la discusión más idiota del mundo con un compañero, en el café. Nada más y nada menos que sobre Sara Carbonero. Guerra en Libia, fugas radioactivas en Japón, corrupciones políticas en España y hala… yo discuto sobre Sara Carbonero. Creo que esa es la prueba más evidente de que soy absolutamente feliz. Todo ha empezado porque alguien ha dicho que estaba buenísima y a mí me ha dado por preguntar que desde cuándo una chica flaca y fea, podía estar buenísima sólo por el hecho de tener unos ojos bonitos. Y me han saltado todos como panteras, claro… «tú qué sabrás…» «ya quisieras tú, niñato…» «habría que ver a tu novia…»

Me da igual. Tengo razón. Es reseca como un palo, tiene un ojo en cada oreja y rasgos de india arapahoe. Que debajo del maquillaje y de las tetas de mentira no lo quieran ver, pues vale… pero de ahí a decir que está buena… joder… ¿es que no han visto nunca un desfile de Victoria’s Secret? ¿no han visto esas caderas? ¿esas cinturas? ¿esas piernas? ¿esas…(nepobabeo)? ¿no saben distinguir lo que es «estar buenísima» de ser una flaca mona y salir con el portero del Real Madrid?

Y lo más importante de todo… ¿qué coño hago yo escribiendo sobre Sara Carbonero cuando debería estar escondiendo este blog?