Ha vuelto Eli. Ha traído un paquete de sandwiches y una botella de mojito. Me ha dicho: «¿sin noticias?» y yo he respondido:»sin noticias». Luego ha dicho: «pareces un muerto viviente» y yo he vuelto a decir: «que te jodan». Entonces, ha ido a la cocina a por dos vasos con hielo, se ha sentado a mi lado, me ha ofrecido uno de los vasos y ha dicho «anda, bebe y olvida». Yo he tragado medio mojito y he preguntado «te quieres tirar a Carlos ¿verdad?» Él ha soltado una risa de conejo y ha contestado: «Eso estaría de puta madre, sí.»

Bueno… pues por lo menos ahora todos tenemos las cosas un poco más claras.

Me he metido entre pecho y espalda tres mojitos. En ayunas. Le he preguntado a Eli cuánto tiempo llevaba con Jokin y me ha respondido que dos años. Le he preguntado que a cuántos se había tirado en esos dos años y me ha respondido «uf, yo qué se tío… ocho… diez…»

Pobre Jokin. Para que luego encima un enano con pelánganos y escherichia le grite en la cocina.