Ya nos hemos cansado de tanto blanco

«… supongo las próximas navidades serán bastante menos absurdas y desnudas que estas. Sobre todo porque cuando has bajado mucho, ya no puedes más que subir.»

Esto lo escribí hace un año. Qué genial. Se me emocionan hasta los deditos no-cianóticos cuando lo leo. Ahora debería escribir que cuando uno ha subido mucho, ya no puede más que bajar, pero eso no siempre es cierto. También puedes subir mucho y quedarte quieto arriba tan pichi. Y si no que me lo digan a mí.

El lunes nos vamos a Euskadi. Karloszeta está angustiado porque en unos días tendrá que volver a trabajar y me dejará solo toda la tarde con mi silla de ruedas suicida, así que quiere que su madre eche un vistazo a mi pierna y valore las radiografías (y supongo que la opción de pegarme al sofá con cinta de embalar, también). Karloszeta no se fía un pelo de ningún médico. Dice que es resultado directo de ser hijo de una, y de conocer sin censuras la cantidad de errores y mala praxis que se cometen en los hospitales, sin que los pacientes seamos conscientes de ello. Me recuerda a cuando te cruzas con un empleado del burguer king y te cuenta que los trozos de tomate que caen al suelo, terminan igualmente en tu hamburguesa. Son ese tipo de cosas que intuyes que existen pero que en realidad prefieres que nadie te cuente.

Hemos estado decorando un poco la escayola. El Link lo he hecho yo. El Mario y el gooba (salvo rotulación y coloreo posterior) es de Karloszeta. Íbamos también a hacer un waluigi y un goku pero ha venido Jokin a traerme bombones y a contarnos que se ha vuelto a hundir su relación, y su punto de tristeza nos ha cortado el rollito decorativo. Eli ha vuelto a pirarse. Esta vez con un bombero de Ibiza. En esos momentos debía estar bajándome todo el riego sanguíneo a la pierna, porque he tenido un cortocircuito cerebral absurdo y le he preguntado a Karloszeta si en Ibiza había bomberos. Él ha hecho sifón con el café. «No, Ari. No hay. De hecho, Ibiza cuando se queme, desaparecerá para siempre de todos los mapas.» Eso ha hecho reir también a Jokin. Bueno. Menos mal. No hay subnormalidad que por bien no venga.

N. del A. Que dice Karloszeta que ese gooba que he dejado al rotular no se parece en nada al que él había dibujado originalmente. Que su especie de boniato cacaperro, bizco y torcido era mucho más bonito. Y que su Mario epiléptico montado en un híbrido de Dino Picapiedra, también. Ea. Conste en acta.