Bueeeeno… mañana seguimos con esto

Me ha costado un huevo de pterodáctilo encontrar a alguien que me hiciera una valoración objetiva de los cambios de plantilla. He descubierto que todos los que me rodean me toman a cachondeo y son incapaces de darme una respuesta seria o simplemente concisa, tipo “la letra más pequeña” o “me gustaba más la otra foto”. Sólo se despollan a mi costa diciendo que tengo pies de autista o que deberia poner el texto en comic sans. No les culpo. En realidad la culpa es mía. Si el 95% de mi tiempo me lo paso haciendo el payaso, luego es complicado dar con alguien que me tome en serio cuando lo necesito.

Me han quitado la escayola. Me la han cortado con una especie de sierra circular que hacía un ruido de mil demonios. El médico, al ver mi cara de pánico inútil, me la ha puesto contra la mano y ha dicho “mira, te demuestro que no corta la piel” y Karloszeta ha respondido “vale, pero la próxima vez pruébelo mejor con su mano por si fuera una radial que se ha dejado el de mantenimiento…”

Ya he hablado de las frases de Karloszeta en los consultorios médicos. Son para mear y no echar gota. Yo no sé si queda algún doctor en el hospital a estas alturas que no le odie. A lo mejor alguno de urología que haya venido recientemente de pasar un mes en Dinamarca.

Ahora tengo el pie como de chicle y voy por ahí cayéndome hacia un lado como un bucanero, pero puesto de ron. Tengo que hacer un mes de rehabilitación. Un mes. Qué asco volver a rehabilitación. Como me encuentre allí a la pandilla cáncer voy a tener un dejà vú de esos que nunca apetecen.

Estoy cansado. Es por Tequila y Karloszeta. Ambos son sexualmente incombustibles.