Just thinking about tomorrow

Me estoy dando cuenta de que escribí la “experiencia paria número uno” de París y me dejé la dos, la tres y la cuatro. Así… tan pichi, como suele ser habitual en mí. Esto no puede ser. Al demonio pongo por testigo que las contaré un día de estos. Sobre todo antes de que se me olviden (aunque lo del probador del GAP es algo que no se me olvidará fácilmente. Salí de allí tan nervioso que hubiera comprado hasta unas bragas de puntillas, si el dependiente me las hubiera puesto en las manos una vez en caja).

Sin noticias de mi Gurb vertebral. Me han llamado expresamente de consulta para citarme en el hospital mañana, así que ya doy por hecho que no será para decirme “está usted chupi, oiga.” Aún así, permanezco tranquilo. Es un camino que ya me conozco y sé que tirarme de los pelos y golpearme el pecho en plan “diosmío porquémehasabandonado” tampoco me va a servir de nada. Es mejor adoptar la actitud teletubbie: sonrisita perenne y saltitos cochineros de subnormal puesto de ácidos.

No me ha llamado Jokin. Le he puesto dos mensajes más que no han tenido respuesta. Karlos dice que no le agobie. Que tiene que ser él quien dé el paso de aclarar las cosas y correr un estúpido velo sobre el asunto. Sigue sin contarme de qué hablaron durante dos horas. Cuando saco el tema, él se lo guarda en el bolsillo. “Bastante tengo con no matarlo, Ari.” Lo suelta para que me ría, pero se me encoge un poco el culo cada vez que lo dice. Me gustaría disponer de algún tipo de botón que dejara las cosas igual que estaban antes. Fuí un gilipollas por no saber reaccionar en el momento. La vida entera debería tener algún tipo de comando tipo cntrl + z. Todos seríamos un poco más felices.

Jokin, si estás leyendo esto, por favor… habla conmigo antes de que me vuelva calvo y verde como la rana Gustavo. Según mis cálculos dispones de unos dos meses, así que espabila.

Vale, no tenía que haber dicho lo de la calva verde, lo sé. Es el humor negro. Me sale siempre en los momentos de crisis absurda.

Me flipa lo que se parece Annie a la Duquesa de Alba. Se lo he dicho a Karloszeta y él me ha dicho que en realidad, con ese pelo le recuerda más a mí. Karloszeta sí que merecería quedarse calvo y verde, de vez en cuando…