Día 13 día D

Nuestra partida de airsoft sigue creciendo en tamaño y surrealismo. Diosdado se ha comprado una gorra de camuflaje y un traje de soldado. El del espatafilo, a todas horas se sienta a mi lado y me enseña vídeos de jugadores de todo el mundo friéndose a tiros pimpampum “Mira este rifle de mira telescópica. Tiene 75 m. de alcance. Voy a ver si se puede alquilar uno de estos…” La señora de firmas me agarra del brazo y me dice “¿tú sabes si con las alpargatas iré bien?” yo le digo “hombre señora, mejor unas botas por si tiene que correr” y ella abre mucho los ojos y dice “pero es que yo cuando corro me duele la cadera. Cuando hagas las invitaciones, pon en las reglas que nadie me tire a la cadera” yo miro al del espatafilo “Si te compras el rifle, no tires a la señora Gloria a la cadera…” Diosdado se gira en la silla “A mí no me deis en el cuello, que lo tengo sensible…” Yo miro al del espatafilo “tampoco tires a Diosdado en el cuello…” el del espatafilo me guiña un ojo y me susurra “en el cuello…¡ja! a esta maricona a los huevos directo ¿eeeeh chaval?” Mi jefe me asalta en el café “¿Has hecho ya las invitaciones? ¿ya sabes qué tienes que poner en el reglamento?” “Sí, señor. Que no se tire a la cadera, al cuello y a los huevos.” Entrecierra los ojos “¿Qué?”

Dios mío, esto es un infierno. Con lo fácil y sencillo que hubiera sido estrechar lazos en una piscina de bolas…