Zombipollos

Ayer cuando fuí a regar la marihuana, descubrí una pata cadavérica de pollo recontramuerto asomando por entre la tierra. Me llevé un susto de cojones durante esos escasos segundos que transcurren entre lo que tu ojo ve, y tu cerebro concluye. Ni me había vuelto a acordar de que ahí debajo estaba el pollo. Veía la planta, regaba la planta y lalala, era feliz de lo frondosa que estaba. Ahí se acababa toda mi reflexión. Lo de la minitumba pollil se me había ido por completo de la maravillosa memoria selectiva que todos llevamos dentro.

No paro de dar vueltas a la cabeza pensando en cómo ha podido moverse el pollo muerto desde el fondo hasta la superficie. Ni la maceta era grande, ni ha habido grandes lluvias que removieran nada. Se lo he contado a Karlos por teléfono esta madrugada y me ha dicho que quizá la tierra de los chinos que le puse a la planta era radioactiva y ha convertido el pollo en un zombie que ahora pugna por salir de su tumba  para atormentar a los vivos que antaño le condujeron a la muerte (o sea nosotros).
Yo le he dicho que si eso fuera así no habría asomado una pata en plan ridículo, sino que habría asomado la calaverita y un cacho de cuello, que acojona mucho más y da mucha más prestancia zombie.
Él me ha contestado que le diera un poco de tiempo, porque si había asomado sólo una pata era básicamente porque estaba escarbando hacia la superficie a lo Uma Thurman en Kill Bill, para seguramente esta noche sacar ya el resto del cuerpo y proceder a ir hasta mi almohada a sacarme los ojos con su piquito calaveroso.
Yo me he reído, he soltado unos cuantos “eresgilipollas”, le he dicho que dejara ya el red bull y he colgado.
Luego he ido a cerrar la mampara de la terraza cagando leches, además de las ventanas del salón, las puertas del pasillo, la de la escalera, la del office, la de la cocina y la del dormitorio, por cuya cristalera me habré asomado esta noche… no sé… unas diecisiete veces.
Pienso que Simón se lo va a pasar más que bien conmigo. Mi nivel de gilipollez suprema me hace especialmente apto para ello.