Son las 5 de la madrugada y estoy escribiendo

Sí…estoy escribiendo. Asi de revuelto tengo el norte.

Pasado mañana cogeremos un avión rumbo a París y nuestra aventura china habrá terminado. Hace cuatro horas, nos hemos reunido los cuatro, aquí en esta habitación lujosabsurda del hotel Four Seasons y hemos hecho un pacto de viaje intercontinental para el año que viene. Para entonces, queremos que el capitán Tiquila venga con nosotros y hemos elegido… tantatachán… Canadá. Esperemos que todo nos salga bien, que sigamos vivos, que sigamos contentos y que sigamos con dos piernas cada uno, para poder seguir cargando mochilas (porque los viajes que organiza Karloszeta son todo menos previsibles). También esperamos seguir juntos. Por ahora, el balance de este matrimonio, que en su momento fue una puta locura lo mirases por donde lo mirases, es equilibrado y perfecto. No creo en el concepto “amor de tu vida”, pero sí en el concepto “compañero químicamente perfecto”. Nosotros lo somos. Alegría, alegría y pan de Madagascar por habernos encontrado. La vida es así. Un día estás buscando piso para compartir y al siguiente estás casado en China. Cachondeos del destino. Hoy por hoy doy gracias por la fórmula química karloscética. Me salió cojonuda. Quién se lo iba a imaginar…

Ha sido este uno de los viajes más increíbles de mi vida. Aunque reconozco que es fácil decirlo cuando hasta ayer, lo más internacional que había conocido, era el mcdonalds de cuatro caminos. Pero es que, hemos hecho tantas cosas… He visto tanto… No sé si un diario de viaje desastrosamente organizado será suficiente para reflejarlo. Espero que sí.

Mañana pasaremos el día en Lantau. Era nuestro plan para hoy, pero nos vendieron hachís en el Lan Kwai Fong (algo así como el barrio húmedo hongkonés) y hemos tenido una nochecita de cebollazo considerable. Tanto es así, que al final hemos terminado desayunando en la habitación casi a las doce del mediodía y con un cuerpo de jota como para volvernos a acostar y empalmar con la noche siguiente. Nos lo merecemos un poco. Karloszeta nos ha guiado durante todo el viaje con una disciplina cuasimilitar. 7:00h LEVANTARSE – 7:15h PIS – 7:20h DESAYUNO. Y todo esto con la filosofía pirata: HOMBRE QUE SE QUEDA ATRÁS, SE DEJA ATRÁS. Aún así, no nos hemos quejado. Entendemos que era la única forma posible de explorar China en dos semanas.

No sé si lo he dicho, pero es un continente ajquerosamente enorme. Y ajquerosamente increíble.

Buenas noches Hong Kong. Buenas noches, Madriles. Buenas noches, blog.