Sueños de kryptonita

Bueno… pues de nuevo he gastado un puñado de horas en remasterizar el blog. Y de nuevo estoy más perdido que el cierre del pan bimbo.Ya es oficial que blogger me odia tanto como yo a él. Así que correré un estúpido velo (por hoy) y seguiré con mi plantilla absurda de colocón tequilero. Mañana será otro día. Otro día en el que VOLVERÉ a cagarme en los muertos del que diseñó las plantillas blogger y VOLVERÉ a seguir con mi plantilla de colocón tequilero.

Karlos se acostó a las nosecuántas de la mañana porque tenía guardia, y se ha levantado a las 7h. para ver la primera carrera de la Fórmula 1, así que lleva todo el día de hoy en formato zombie. Aún así, ha hecho gala de su condición de hombre-poliespán y se ha ido a correr sus 7 km.diarios con los perros, como un campeón. Hace ya un rato que llegaron. Luego secó, limpió y cepilló a lo perros, tendió el chándal, bañó a Simón, se duchó, subió a la buhardilla y dijo “¿qué haces?” yo contesté “cambiando la plantilla del blog” y él añadió “ah, vale. Si no te importa, me siento aquí cinco minutos, antes de ponerme con la cena…” Yo dije “mejor acuéstate y ya la hago yo, que estarás cansado” y él, poniendo la mano abierta delante de mi nariz para cerrar el tema dijo “Ni de coña. No tengo NADA de sueño, estoy PERFECTAMENTE. La hago YO.”

Esto habrá sido hace unos veinte minutos. Justo los que lleva despatarrado en el sillón roncando como un oso cavernario.

Entre ahogarle con la almohada o echarle una mantita, apagar y quitarme de enmedio, he decidido hacer lo segundo. Es lo que tenemos los ciruelitos de pitiburri. Mucho mundo no sostendremos sobre nuestras espaldas, pero sabemos perfectamente cuando un roble necesita descansar.

Buenas noches, superhéroe.