PERROS BALA

Vino el inviernotoño. Alegría, alegría y Pan de Madagascar. Y como con el inviernotoño ha venido el carajofrío, les he comprado tres jerseys a los perros.
No soy muy partidario de ponerles chuminadas a los animales. Eso de los chubasqueritos con capuchita y los cascabelitos para gato no van conmigo. Sé que mis animales no son hijos, ni juguetes, y siempre he intentado mantener todo lo que he podido su dignidad de bichos. Pero es que por estos lares hace un frío del carajo. Anoche marcábamos 5ºC y ahora mismo, estamos en 3ºC. Y con Matraka no pasa nada, porque es panzer y destroy como Karloszeta, y se pasa los fríos por el forrillo de sus huevazos de toro, pero los otros dos, con esas pocas chichas y esos cuatro pelos tiesos, me dan una lástima bajo la helada… que con esas he ido al Corte Perruno y he comprado forros polares para todos. Ahí fuera están. Tan pichis los tres con sus jerseys absurdos, como tres panes preñaos asturianos.
Karlos no ha sido de ninguna ayuda en mi campaña hot-dog. Por el contrario, casí le da un parrenque de risa cuando ha visto a Birra, embutida en su jersey cuan manga pastelera. Hasta ha tenido que apoyarse unos minutos en la pared para recobrar la respiración (Karlos, no Birra. Birra es paticorta y bastante tiene con llegar al suelo). Y no se ha quedado ahí. Ahora cada vez que ve pasar a alguno por la ventana del jardín, suelta un chorrito de risa. “Estoy pensando Ari, que mañana podríamosjíjíjí ir a mirar lo del colchónjijijí.” “Hey Arijijijí, acuérdate que hoy ponen tus jijijízombies.” “¿Queréis jijijípatatas con el jijijípescado?”
Así lleva toda la tardenoche. Como una especie de Joker de Batman, pero en gigante y vasco.