Me voy encontrando

Jugando con la plantilla del blog de repente me encontré metido en google + y ahora no sé cómo salir. De vez en cuando me llegan mensajes de gente diciéndome que me invitan a esto y a lo otro, o avisos de que personas me han añadido a sus círculos y yo sigo ahí. Como una contralicia en el País de las Maravillas. Sin moverme y sin tocar nada, con la espalda contra un rincón y con cara de pasmarote. Espero que las personas que me han unido esos círculos misteriosos no se enfaden conmigo por no meterles en los míos. No es por mala intención. Es porque no tengo. Ni círculos ni cuadrados. Nisiquiera un mísero trapecio. De hecho lo único que tengo en google + es el nombre. Algún día de estos me pondré a mirar cómo se sale de allí, pero mucho me temo que la respuesta sea “de ninguna forma”. También podría lanzarme de lleno y empezar a poner fotitos y cositas mías, como hace Karlos con su tumblr, pero es que yo soy raro y solitario, y no me intereso tanto como para enseñarme. Es la cruda y paradójica realidad.

Estoy un poco mejor. No como para dibujar con spray, pero sí como para ver dibujos animados, sin que los ojos se me disparen como a Marujita Díaz. Tengo ganas de poder volver a dibujar con spray porque lo último que hice fue un Ariel gigante para tocarle los huevos a Karlos Z. y ya estoy más que cansado de entrar en la buhardilla y verme ahí con los pelánganos cayendo sobre la nariz. No veo el momento de pasarle un rodillo zip-zap y pintar encima otra cosa. No sé el qué. Algo nuevo. Quizá un minibigbang.

Estoy a 24h. y dos purés con sabor a nada de mi fajita de pollo. Es lo único que consuela ahora que Simón está aprendiendo a tocar la flauta. En serio. Lo único.