El mono

Ha llegado Karlos. Mejor con Karlos. Mejor con alguien que te rasca la cabeza de pelota de tenis, y te miente diciéndote que estás muy guapo. Y me trajo el cable del móvil, así que vengo para enseñar el mono de la suerte de Simón. El de la mirada desasosegante que me caga de miedo. Hala. Aquí está. Mono, te presento a mi blog. Blog, te presento al mono.