29 y hola mundo

Me sigo sintiendo un poco platelminto. Dice la doctora que intente hacer un poco de ejercicio leve, así que esta mañana he ido a comprar pipas al chino. He ido saludando vecinos según recorría las casas, saliendo de la colonia. Calculo que habré dicho «ya estoy mejor» 9 veces y «voy poquito a poco» unas 7. A vecinos con los que no había hablado en mi puñetera vida. Su interés no es por mí, sino por Karlos. Yo soy raro y antisocial y voy siempre en formato trol, pero Karlos es el prototipo de vecino que te saluda, recuerda tu nombre y hasta se presta a ayudarte con las bolsas o a atornillarte el buzón que está suelto. Karlos es educado y mola. Yo molo en otro contexto. En el contexto «vecino invisible que sólo oirás pasar en monopatín.»

Para monopatines no tengo aún el equilibrio despierto, pero creo que mañana iré a comprarme las pipas con el patinete de Simón. Así haré saludos fugaces tipo «adioooooos…» «voy bieeeeeen….» «todo guaiiiiiiiiiiiiis…»

Peyote ha aprendido a abrir la jaula antigatos de la chinchilla. No sé si odiarle o admirarle, pero hoy he guardado a la chinchilla seis veces, así que quizá pronto salga de esa indecisión.