Postuyo 1

Hola Karlos. Dijiste que a veces podías leerme desde lo alto de esa colina, si tenías la paciencia y la suerte suficiente. Bueno, pues tú pon la paciencia, que yo pongo la suerte y estos días escribiré para ti. Todos. De verdad. Prometo no faltar ni uno. Aunque los días se sumen y las horas se resten, aquí estaré con cada ocaso. Como te dije la última vez: para que no se te olvide que te esperamos.

Hoy he cogido tu coche. He dirigido a toda la tribu, por la A6. Ha sido una experiencia bastante terrorífica. Cuando más grandes son las cosas, más pequeño me hago para manejarlas. He llegado a ponerme tan nervioso que me ha faltado el pelo de un calvo para dejar a los dos niños en el veterinario y a los tres perros en el colegio. Me he pasado cerca de 3 km. con el limpiaparabrisas en marcha zurrup-zurrap, sólo porque no sabía cómo demonios se apagaba. Y Pedro, por intentar ayudarme, venga a activar los chorritos de jabón. Así que en realidad han sido 3 km. de chiflissssth-zurrup-zurrap-chiflissssth-zurrup-zurrap en un constante y desasosegante bucle de nepoimbecilidad.  Ya sabes cómo soy. Cuando entro en pánico, en lugar de bloquearme, me da por reír. Así que así he llegado hoy al trabajo. Llorando de risa  y con el parabrisas delantero como los chorros del oro. Casi podía imaginarte sentado a mi lado, mirándome con los ojos entornados y diciendo “prueba a poner la radio, que a lo mejor así apagas el limpia.”

Sigo echándote en falta. Cada vez más, así que mi genial idea de tachar el calendario no era ni tan genial, ni tan idea. Pero ahora mismo lo único que me importa es que me sigan llegando noticias tuyas. Igual me da cómo que por dónde. Pero que lleguen. Aquí hay montado un buen pifostio con lo de la abdicación del Rey. Miles de personas llenan la Puerta del Sol pidiendo un referendum pro-república. Jokin me ha llamado. Dice que si se lía muy gorda puede que recibas orden de volver, así que ahora solo miro la televisión y espero a que suene el teléfono. No debería, ya lo sé. Pero tú me conoces, Karlos. Sabes que podría formar una cadena desde aquí hasta tu desierto, solo con que uniera todas las cosas que no debo y sin embargo hago.