Postuyo 3

Me ha llamado Jokin para que fuera a la Base. Me he cagado de miedo. Directamente. Tres minutos de shock emocional y 3 de fase negación. Cuando he recobrado la voz, le he pedido que me explicara qué pasaba. Mientras esperaba una respuesta, he agarrado el borde de mi camiseta y lo he retorcido entre mis dedos, igual que hace Pedro. No sé por qué. Porque no podía retorcerme el cerebro. Jokin ha dicho “tú ven” y yo le he colgado el auricular en las narices y me he ido a tumbar en la hamaca del jardín. Así. Sin pensarlo. Sin llorar, sin gritar, sin aspavientos. Solo he caminado como un autómata y me he tumbado. Enseguida he oído sonar de nuevo el teléfono como algo muy lejano. Ha sido talmente como estar envasado al vacío con mi terror y que de pronto todo estuviera al otro lado de mí. La casa, el árbol, los perros, los niños… todo. Simón me ha traído el teléfono. “Es Jokin.” Lo he cogido con el mismo aire autómata y le he vuelto a decir que me explicara lo que pasaba y que me lo explicara YA,  porque no iba a ir a la Base. Porque no iba a ir a ningún sitio. Que hablara y me dijera de una vez que estabas muerto o desaparecido, o que se callara y me dejara en paz volver a mi hamaca y a mi vacío. Jokin ha tartamudeado. Creo que puedo imaginar su cara, Karlos. Sus ojos muy abiertos, su dientes apretados y sus cejas fruncidas. Entonces ha dicho “Nononono, Ari… que no pasa nada. Que es que tengo un teléfono móvil para ti. Me lo encargó esta mañana. Él me encargó…que te comprara un… siento que te hayas…yo… lo siento.”

Te hubiera matado. A ti. A él. A los dos. Te lo juro. De haberos tenido ahí delante, directamente me habría sacado una chancleta y la habría emprendido a chancletazo limpio con vuestras dos cabezas de forma alternativa. Pero como ni estabas tú, ni estaba él, solo he podido coger la chancleta, gritar mecagoenvuestraputamadre y lanzarla lejos con todas mis fuerzas. Tan lejos que ha pasado la valla y ha caído en la acera (espero que no encima de nadie. No he querido averiguarlo, y he esperado mi buena media hora antes de salir a buscarla). Creo que es la primera vez que me cago en la puta madre de alguien que me hace un regalo. Pido disculpas por ello. Pero nunca, Karlos, NUNCA JAMÁS EN TU VIDA, vuelvas a hacerme algo así. Porque no tengo palabras para describir lo que han sido esos 6 putos y jodidos minutos. No las tengo.

Mira lo primero que he hecho. Un fondo de pantalla de superhéroes marvel. Creo que ya me voy asomando por algún sitio. A ver si para medianoche se me ha pasado ya el susto y vuelvo a encontrarme. Y me río de todo este tomate.

Y… que gracias. Que gracias por subir a la colina. Que te quiero. Cabrón.