Postuyo 7

Acabo de ponerte todos los postuyos con el párrafo sin justificar. Vanessa me dijo hace siglos que lo hiciera porque para leer en dispositivos móviles era mucho más cómodo y se me quedó perdido en mi inmenso y absurdo limbo cerebral. Pero ya está. Mejor así. No puedes quejarte ¿eh? Me falta ponerte una alfombrita roja y unos cuantos querubines lanzando pétalos al paso de tus botas.

No hemos bailado el desayuno con John Newman. Se me ha colgado el spotify, así que he ido al estilo clásico y he puesto la radio a toda pastilla. Sonaba Mónica Naranjo con Sacrificio. Ya… muy gay. Pero para bailar nos ha valido. Simón casi hiperventila con los saltos y las volteretas. Es muy gracioso verle bailar. Parece un monito puesto de speed. Resulta incapaz de seguir el ritmo con coherencia pero macho… hay que ver cómo anima, y lo que nos reímos. Pedro no baila, pero se descojona de nosotros sentado en la banqueta. Le encanta. Creo que vernos bailar es su momento-diversión del día. Cuando me ve poner la música coge el desayuno corriendo y se lo sube a la banqueta, y desde allí se lo come despacito mirándonos muy atento. Por incoherente que sea, creo que le encanta el descontrol y el desparrame ajeno, Karlos. Es increíble como todos buscamos con ansiedad justo aquello que no somos capaces de tener.

Se ha ido Jokin. Hoy las albóndigas de pescado las haré yo. Y llevan vino blanco así que no estoy seguro de poder llegar estable y abstemio hasta la hora de la comida. Se lo he dicho a tu madre cuando ha llamado y se ha ofrecido a venir a hacerlas ella. Le he dicho que no, que viniera a comer pero no a cocinar. Que ya había lloriqueado yo bastante estos días en plan viuda de guerra, y que ya era hora de que empezara a comportarme como un hombre. Nada más decirlo me he sentido absolutamente gilipollas. Ella me ha dicho “Si estás triste, estás triste. Lo de vivir ya es bastante jodido como para que encima tengamos que estar luchando contra nosotros mismos. Tú siéntete como te tengas que sentir. Y los demás que lo acepten o que se vayan al infierno.”

No sé si te lo he dicho alguna vez, pero admiro mucho a tu madre. Creo que el 95% de tu fuerza proviene de ella. De su coherencia. De la forma en la que debió educaros. Yo hubiera dado el escroto por tener una madre así, Karlos. Cada vez que hablo con ella, lo pienso.

Maite zaitut. Sigue sobre tus pies. Te dejo nuestro bailebreakfast de hoy. Don’t stop the music.