Halcones

Hoy empiezo a montar el Halcón Milenario de Lego que me regalaron en mi cumpleaños. He movilizado a los dos niños para la campaña “luchemos contra el Imperio”, igual que antaño los movilicé en la de “luchemos por el lado oscuro”, cuando tocó terminar de montar la Estrella de la Muerte. En cuestión de juguetes nunca tengo honor. Es un hecho. El caso es que, ya sea por pitos o por flautas, siempre estoy dando por culo con los legos y el puzzleo (puzzleo es una de esas palabras que luego intento poner en el Apalabrados y me dicen que una olla como una polla). Yo les explico a todos que es porque no tuve juguetes de pequeño y necesito desquitarme de alguna forma. No sé hasta qué edad colará, pero por ahora funciona, y los dos niños me apoyan con ahínco en mis legocampañas. Ahora, y aún a pesar que viendo el tamaño de la caja nos vamos a tirar hasta Octubre del 2017 solo para que el legochewbbaca pueda sentarse, estamos los tres MUY emocionados con nuestro (futuro) Halcón Milenario. Solo a ellos dos les queda mejor, porque son niños y pueden montar naves espaciales, sin parecer necesariamente un friki retardado de nula vida sexual.