Genes de poliespán

Esta tarde han venido a vernos la pareja de chicas que tuvieron un hijo por inseminación con semen de Jon K. y han traído al niño. Se me han quedado los ojos como dos huevos duros. Es CLAVADITO. Como un minijonkarlos en potencia. Mismos ojos, mismo pelo, misma nariz, misma expresión de cara, mismo ceño fruncido, mismo caracter… He estado muy pendiente de ver si el estar con su réplica genética le causaba algún tipo de trauma o de impresión, pero nada. Nada de nada de nada. Tan tranquilo y tan pichi, sosteniendo al niño en brazos, enseñándole cochecitos, hablando con las mamás de guarderías y de como está el mundo (tío facundo)… En la cocina le he vuelto a decir “tu hijo es igual que tú” y él ha dicho “no es mi hijo, Ari. Es de sus madres.” Bueno, vale, sí. Se nota que los genes tampoco son 100% suyos. Si no, en lugar de entrar jugando con cochecitos playschool tranquilamente habría entrado haciendo ejercicios de triceps con dos mancuernas de 3 kg. Pero aún así… Me maravilla la racionalidad y la ausencia absoluta de emoción con que enfoca el asunto. Y me imagino que a las chicas también, porque directamente le han insinuado si estaría dispuesto a repetir la experiencia para darle un hermanito al niño. Considerando que ya había donado para otra pareja de chicas, esto supondría LA TERCERA VEZ. Tres niño/as en el mundo con genética de Jon Karlos Z. Tres niño/as con mirada de plata. Tocando la guitarra. Pegándole al saco. Haciendo bizcochos. Construyendo túneles para gatos. Corriendo ironmanes. A mí me fascina. Me maravillo por todo lo que no se maravilla él. En un momento dado, una de las chicas nos ha preguntado “¿y vosotros no habéis pensado en una maternidad subrogada?”  Yo me he quedado con cara de lemur. Jon ha dicho “No, no, no… Hay niños mayores con problemas que nos necesitan más.” Y las chicas han puesto cara de oh-eres-un-héroe y le han dado un beso y un abracito emotivo paf-paf.

Tres niños con genética de Jon Karlos. Haciendo flexiones con un brazo. Salvando el mundo. Diciéndome que deje de jugar con las espinacas y me las coma de-una-vez-hostia.

Venga…tengo que poner este vídeo sí o sí.