Sueño en 3…2…1…

Hola. Un poquito antes de dormir ¿vale? aprovechando que ya han terminado los zombies, que es Semana Santa y lunes de nosequé (ceniza, resurrección, dolores, ornitorrincos, qué se yo… los cristianos lo lían todo mucho). Aprovechando que todos están de vacaciones y que nadie me leerá. Yo no estoy de vacaciones. De hecho hoy he empezado a trabajar. Una buena minisemana para volver a la rutina. Y Jon no trabaja, así que toma el relevo en casa. Así nos pasamos la vida. “El miércoles no puedo yo, así que ve tú. El jueves y viernes vas tú y el sábado domingo puedo yo.” Manejamos la casa con el sistema cama caliente de los submarinos. Por ahora funciona. Porque ha habido suerte con los tres niños y son fáciles y obedientes. Verás cuando llegue uno fuck-the-police. Entonces tocará llegar a casa y empezar a limpiar graffitis satánicos de las paredes.

Jon llama a María Kir-kir porque dice que parece un grillo. He buscado kir-kir como traducción de grillo al euskera y no lo he encontrado, así que creo que viene a referirse más al ruido que al bicho. Sea como fuere, nos está contagiando a todos y ya se nos empieza a escapar lo de llamarla kir-kir nosotros también. No es que sea lo más chungo que podamos llamarla. De hecho casi es nombre de princesa africana protagonista de libro de aventuras. “Kir-kir y el elefante blanco.” “Kir-kir y el gran lago de sal.” “Kir-kir y el gigante vasco que te nombraba como le salía del cipote.” Le he dicho “Deja de llamarla así. Se llama María.” Y él me ha mirado con media sonrisa burlona y ha dicho “Claro. María. Pues eso es lo que he dicho. María. ¿A que sí Kir-kir?¿A que he dicho María?” Nunca dejará de pasarse las cosas por el forro de los huevos. Es parte de su personalidad. Diría que hasta de su encanto.

El jueves vamos a Zarautz. A ver qué ha quedado de la casa después de tanta galerna y tanta furia de dioses. Y a que Jon plante el árbol de Pedro, que será un acebo. No hemos ido en todo el invierno, así que a lo mejor ya no hay casa y plantamos el árbol enmedio de la nada más absoluta o al lado de una tienda de campaña hecha sobre la marcha con bolsas de El Corte Inglés. Bueno. Igual da. María va a ver el mar por primera vez en su vida.

“Kir-kir y el joderjoderjodertroncocuántaagua…”