Code

Se me ha jodido la radio del coche. No sé todavía por qué. Por algo relacionado con ayudar a cargar la batería del tanque de Jon. Le quitamos las pinzas, lo arranqué para hacer un ok y cuando encendí la radio me pedía un código de cuatro cifras. Me he pasado el domingo entero intentando resucitar la radio sin éxito y respondiendo preguntas imposibles de Jon del tipo “¿dónde lleva este coche las herramientas de serie?” Aunque, bueno… digo respondiendo como podría decir bailando muñeiras, porque la verdad es que lo único que hago ante ese tipo de preguntas es mirarle con cara de babuino y el belfo ligeramente descolgado. Yo qué sé. Yo qué sé dónde lleva mi coche las herramientas. ¡Si no sabía ni que llevara herramientas! El caso es que al final, después de 1h. intentando sacar la puta radio (que talmente parece pegada con cemento) a base de clavos, puntas y repuntas, para leer el código de barras y generar el code, Jon ha tenido que irse a trabajar porque entraba de guardia a las 18:00h. y yo sigo sin radio. Mañana cuando salga de trabajar lo llevaré al mecánico, a ver si pueden prestarme una de esas llaves que debería tener o no tengo. O ayudarme a sacarla a patadas. O DARME EL MALDITO CÓDIGO. Mientras tanto, iré cantándome en el coche. Y no me gusta nada como canto.

Soy mocoman. Tengo la cabeza como hinchada, los senos nasales atascados y no oído una puñeta por el oído izquierdo. Todo muy estupendo. En Nochebuena tuve el maremoto, y ahora en Nochevieja disfrutaré del tsunami. No sé qué mas podría desear.