Tonterías

Anoche fuimos al teatro a ver a El Mago Pop. Y a cenar a Lamucca. Y a tomar copas infinitas a El Jardín Secreto y la… la… ¿fontanería? ni me acuerdo del nombre. Y también le dí la PS4 a Jon. Sí. Tenía una PS4 para él, como regalo de cumpleaños. Pero no podía decírtelo por aquí, porque me lee y hubiera sido autodestriparme la sorpresa. Fuí especialmente cuidadoso con lo de la PS4, porque hice que un amigo nos prestara la suya unos días para ver cómo iba siendo la reacción de Jon. Yo estaba loco por tener una y no quería que mi propio beneficio me cegara. Pero no. Fue una idea estupenda. Al segundo día de probarla ya me estaba diciendo que igual hacía una locura y la compraba. Así que me adelanté y la escondí. Con un par de juegos de los que le apasionan, tipo fútbol (buegh) y tipo mata-mata (yey!). Hice diana con el regalo. Por fin conseguí darle algo que no se esperara para nada.

No te imaginas lo complicado que es regalarle a Jon algo que no se espere. Debo de ser un tipo de lo más evidente. O eso, o ya nos conocemos demasiado, lo cual es MUY BUENO para el sexo y MUY MALO para ser un regalador de los que brillan con luz propia.

Ya. Ya sé que hay mucha gente que cree que conocerse demasiado es lo peor para el sexo. Pero no pueden estar más equivocados.