El ulti

Acaba de irse mi familia política, y con esto damos por concluídas las festividades por el cumpleaños de Jon. Me reía yo como una hiena porque su abuela le había regalado una camisa de rumbero hortera donde las haya, y resulta que hoy me ha traído a mí una igual. “Toma hijo, que ya te ví yo que te gustaba a ti la camisa.” La cara de felicidad de Jon no ha tenido límites. Directamente proporcional a mi sonrisa congelada de “glabs…cias.” Pues ea. Ahora ya podemos ponernos ambos nuestras preciosas camisas rumbapop y deciros a todos eso de dameveneno que quiero morir, da-me-ve-ne-no.

Mañana, lunes día UNO DE FEBRERO DE 2016 empiezo mi dieta. Estoy bebiendo fanta naranja y comiendo empanada de atún, como si no hubiera un mañana.

Pero lo habrá. Por desgracia, lo habrá.