Nada

No encuentro el tiempo para hacer nada. No me da. Y si tengo jornadas de trabajo como la de hoy, que está siendo puta y complicada, ni siquiera me da para pararme aquí a contarte cosas. Para cuando termine mi jornada de hoy serán las nueve de la noche y estaré con dolor de piernas, tirado en el sofá contra Jon K. lleno de gatos, y sin ganas de escuchar a nadie más. Es muy agotador. Ando un poco enfadado con el mundo.