Pero

Hoy mejor. Perdona la pataleta. Son momentos. Soy un chico de mañanas y muy poco de tardes. No digamos ya de noches. A partir de las 7, siempre es mejor no contar conmigo para nada. Dejo de crear y me pongo a destruir. Siempre. Impepinablemente. Menos mal que lo de las endorfinas sacadas a cuchillo me está sentando estupendamente para sacudirme la tontería. Sí. Sigo con mi PRE-entrenamiento. Joder con los pre. La madre que los parió. Ayer corrimos otra vez en la pista de tierra, con los del rugby (que deben estar abonados al lugar). Empiezan a caerme bien. Son cabrones y simpáticos. Jon dio un silbido y dijo “Señores. Al rodeo.” Y se colocaron en una formación triangular tipo patos de caza donde me dejaron EXACTAMENTE en el centro. Así que por cojones, tuve que seguir su ritmo. Al principio creí que me moría. Cuando ya estaba dispuesto a salir de allí en medio aunque fuera mordiendo alguna cabeza, me di cuenta que habían bajado el ritmo adrede para acoplarse al mío, me dio vergüencita de la muerte, y seguí ahí en medio de mi formación de espartanos hasta el final de la pista. Y oye. Aguanté. Esto empieza a ser brujería. No sé si serán los estiramientos raros que me obliga a hacer, o lo de la dieta de cereales extraños, pero lo cierto es que llego siempre a casa con las piernas y los pies en un bullebulle de dolor y hormigueo, y para cuando amanezco, estoy impecable. Ni una agujeta, ni un mecagoendios. Nada.

Se me ha quedado la canción que los chiflados del rugby cantaban ayer mientras corrían y no me la quito del cerebro. Con ella me acosté y con ella me he levantado. Cuando se me va un sinvivir, enseguida me viene otro. Te la voy a adjuntar a este post, para que compartas la puñeta conmigo.

Nos han ofrecido acoger a un chico de 15 años. De forma temporal. Un mes o dos. En principio hemos dicho que no, pero nos pasa como nos pasaba con María. Que no nos sentimos bien por negarnos. Es una realidad que en nuestro estructura ya no cabe nadie más hasta que estos tres vayan creciendo y siendo autosuficientes, pero…

Pero.