Ay

Hoy hemos interrumpido el entrenamiento por fuerzas mayores. Sigue enferma nuestra Maríamonita. Nuestra incombustible. Sigue desde ayer con 38-39 de fiebre, dolor de oídos y vómitos, y nosotros dos, de baile a su alrededor para intentar paliarlo. Arrastramos falta de sueño mezclado con preocupación y agobio, porque no terminamos de ser capaces de bajarle la fiebre, incluso a pesar de haberla llevado a Urgencias y tener ya todo un arsenal en medicación infantil. Seguro que dentro de tres días nos estamos riendo de esto y recordando lo cagones que fuimos pero ahora mismo… no sé. Daríamos lo que fuera por ser nosotros los enfermos y que ella estuviera esprintando sus habituales carreras de triciclo por el salón.