Lo posible

Van a subirme la categoría profesional. Hoy me lo han confirmado. No me fío ni un pelo de ellos, no lo creeré hasta que no lo tenga firmado, pero parece ya bastante probable. He ganado. No puedo creerlo. He ganado la batalla a los malos (que no la guerra). Es importante para mí. Solo en las películas triunfa la justicia. El mundo de carne y hueso no suele estar hecho de esa forma. Así que sí que es importante para mí. 4.000€ anuales más. No tendré para llevarte de paseo en barco por las calas menorquinas. Pero podremos ir a El Jardín Secreto a beber mojitos y comer pollo Tandori, para celebrarlo. Cuando vuelvas. Te lo debo. Por las noches aquellas, sentados en el sofá, en las que me enseñabas lenguaje militar no verbal para los duelos de despacho. “Mírale a los ojos. No te toques la cara. Cruza los brazos. La espalda recta. Siempre a su altura.”

Eres importante en mi vida. Me enseñas que todas las cosas son posibles. No es que yo no lo supiera de antes. Pero a veces se me olvida.