Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?

Se ha ido Jon a Afganistán. Se supone que volverá este sábado para recibir el consabido cuadro de macarrones y/o vaso para lápices del día del padre. También se supone que la semana que viene nos iremos a Zarautz a pasar la Semana Santa. Esperemos que ambas cosas sucedan tal cual, y para el Jueves Santo esté yo recibiendo mi quincuagésima clase de surf y tragándome alegremente el cantábrico. Cada vez soy más incompatible con la tabla, pero las risas y los revolcones bajo el agua me vienen bien para sacudirme gravedades e importancias de encima. Además me apetece alejarme un poco de la ciudad y concentrarme en el mar. Es como si diera 20 años de pasos atrás en mi vida.

Hoy he probado las gafas de realidad virtual de Samsung. No puedes imaginarte la sensación. De verdad. No tengo palabras. Es ALUCINANTE. Jokin me las trajo esta mañana para que las probara y me puso un par de vídeos. Uno del Circo del Sol y otro de zombies. Yo estaba en la cocina, terminando de salir por la puerta porque mi suegra se llevaba a los niños al cole y lo he flipado pero bien. Tanto que he llegado 20′ tarde al trabajo (sudor-estertor). Pensaba que me las traía para dejármelas en plan zanahoria de burro, como el Hoverboard, pero no. Me las ha regalado, para mi S6. Imagino que los vítores y los abrazos se habrán podido escuchar desde Burgos, porque de verdad que no me lo esperaba para nada. Estoy deseando que llegue la tarde y ponérselas a Simón o a Pedro. La verdad es que no saben la suerte que tienen de venir subidos a esta generación. Todo lo que alcanzarán a ver será maravilloso. Eso sí… el vídeo de zombies en primera persona, con todos los podridos pegaditos a mí y saliendo de todas partes me ha hecho pensar que a lo mejor lo del apocalipsis zombie no es tan divertido como yo pensaba, así que… puede que esta noche vea The Walking Dead desde otra perspectiva muuuuuy distinta.

Otra vez retrasamos el entrenamiento. Pobre Jon. No saca provecho de mí.