Avanti

Voy a hacer una clase de estiramientos con el yoguipirado aquel rastafari que tenía intenciones raritas conmigo. Me ha llamado mi compañero (el mismo con el que me chuflé la clase de hotyoga infernal aquella) y me ha invitado como “amigo gorrón que va solo a ver qué tal” o lo que el centro prefiere llamar “Día del acompañante.” Me he lanzado en plancha. Yo gratis voy a lo que sea. Yo gratis me como el mundo. Con postre (gratis). Y repito (gratis). Además me viene bien, porque con esto de la operación se me han quedado los engranajes un poco oxidados y va siendo hora de recuperar los controles.

Hoy estoy feliz. Cero daños y un poco de hambre esta mañana. Creo que ya he superado la fase chunga sin drogas. Me autobeso por haberla superado y por haber salido rapidito y consciente de la espiral de calmantes-tranquilizantes-somníferos. No puedo soportar que las pastillas me controlen. Me siento un mierda cuando eso sucede. Estoy muy de acuerdo en lo de drogarme para no tener daños, pero ¿para dormir? nunca jamás. Mi cerebro es mío. No permitiré que ninguna química me lo cambie por una patata.

También estoy feliz por Jon. Me ve comer y se tranquiliza. Ayer fuimos al cine y me despendolé un poco con las palomitas + lacasitos + perrito caliente + gominolas, como en los viejos tiempos. Y le vi feliz viéndome comer mierdas. Lo ha pasado muy mal con mi postoperatorio, lo sé. Mi pobre Jon. Necesitaría otra vida para devolverte todo el cariño y la dedicación que te debo en esta.

El lunes nos vamos. Estamos bastante emocionados. Ya todos, sin remisión. Pedro ha cerrado su planning y lo tiene TOOOOOOOOOODO previsto para los tres días de parque, así que se supone que no vamos a perdernos NADA. Hasta los dos pasajes del terror los tiene previstos (uno de zombies, alabado sea Belcebú). Hemos echado un vistazo al tiempo y ni nos torraremos, ni nos congelaremos, así que igual podemos cumplir hasta lo de meternos los cinco en el mar en nuestras tardes-noches sobrantes. Ya veremos. Por ahora lo que estamos barajando aún es lo de meter a María en un pasaje del terror. Nuestra primera idea es que no, pero… te digo la verdad, con ella todo es posible. Pero todo. Así, en general.