Zorionak zuri

Es un poco chorrada el lío este de escribir aquí pero publicar allí, o escribir aquí pero avisar que estoy allí. Es un poco chorrada y un poco follón, así que ya escribo aquí y dejo un enlace allí hasta que mi buen samaritano me eche una mano (nepoema) y me ayude a traer mis últimas cajas hasta aquí. Ya iré etiquetando y cambiando fotos y cosas según avance. De todas formas, yo soy yo, y vivo en un permanente y continuo cambio de todo, así que qué más da.

Cumpleaños de nuestro Jon. De mi Jon. Felicidades, espartano. Mi chico, mi amor, mi compañero, mi muro de carga, mi puñetero cabezón vigoréxico de ojos plateados. Estamos esperando a que venga desde Zaragoza a su cena de cumpleaños familiar. Acaba de enviarme una foto con el uniforme y la corbata azul que le regalaron los niños puesta en la camisa de debajo, con una nota que dice “no es la reglamentaria, ni hace falta.” Él sí que hace falta. Ayer conseguí reunir a sus 23 amigos en un discopub del centro, a eso de las once de la noche, para que le cantaran el cumpleaños feliz. Tuve que recurrir a Jokin, porque mi don de gentes y mi sociabilidad nunca ha sido para echar cohetes. De hecho, nisiquiera habría sido capaz de elaborar una lista con los amigos que tenían que acudir. Y con esto me refiero a amigos de Jon, no a los míos. Básicamente, porque yo no tengo, y mi lista se acaba en un pispás. Pero no lo digo con amargura, ni con resignación, de verdad. Simplemente, soy de esos chicos que tienen feeling con tres personas y con esas tres, les basta y les sobra para ser felices. Así que cuando tengo que montar una sorpresa de cumpleaños… tiro de Jokin y le digo “avisa a los demás”, y así entre él y yo, vamos montando el escenario. Esta vez me falló un poco y se me adelantaron 25 minutos, pero bueno. Él se emocionó al verlos a todos a esas horas tan tardías de un martes, y mi misión fue bien cumplida. Te imaginarás lo que hemos dormido. Nada y poco. Entre todos los amigos le regalamos una camiseta de rugby del Gales y unas entradas para el Gales vs. Inglaterra del Torneo Seis Naciones. Así que ahora me voy a Cardiff el día 11 a animar al Gales. Yo. Ariel Nepomuk. El mismo que va a los partidos y grita VENGA-VAMOS entre palmitas plis-plas-plis, porque es la única frase que no denota que no tiene ni puta idea de quién puede ir ganando. Ese. Ese campeón se va a Gales a ver un partido de rugby profesional e importante. Con un par de huevos. De codorniz.

Tengo fiebre y una fiesta que montar (la 2 de 3). Jägermeiser, ven a mí.