Viento de cola

Sigo con mi momento raro de melancolía porque sí. Se me forma en olas que vienen y van mientras yo las intento evitar dando saltitos absurdos hacia atrás, como cuando caminas por la orilla y no te has descalzado. Por ahora funciono así y no demasiado mal, pero espero que pase pronto, porque estar así de idiota es un rollo para mí y para los demás. No soy guapísimo,ni maravilloso, ni alto, ni fuerte, ni tengo canal de youtube, ni vivo en una casa de instagram, ni fotografío impecables desayunos en platos cuquis y tazas con mensaje. Solo tengo lo de reírme, dibujar y vivir despeinado. Que me falle cualquiera de las tres cosas me deja como vaca sin cencerro.

Ayer vi Animales Nocturnos. Qué mal. Qué chungo todo. Desamores, venganzas, cobardías y violencias. Amy Adams me cayó fatal. Ella, que es dulce, tierna, pelirroja, y Disney. Para que veas lo que hace un personaje bien dirigido. Hoy voy al cine con Jon a ver Múltiple. Me cabreé con él porque no vio conmigo La la land por no perderse un fútbol, así que en compensación me ha invitado a cine de martes. No fue un cabreo importante. Más bien fue uno de esos como nueces, que le haces croc, le sacas la chicha, te lo comes y ya está. No puedo tener cabreos importantes con Jon K. Le ves grandote, serio, cariñoso y espartano, y solo te apetece perdonarle.

Hoy he vuelto a sufrir con los de las castañuelas. De clúncala-clóncala-tacluc-taclac, ya hemos evolucionado a una especie de tacaclaca-pacloc, lo cual parece una tontería pero en realidad lo es. Porque del pacloc al rrriá-pitá hay tres pueblos y ocho comarcas. Pero bueno. Eso es todo lo que tengo por ahora. El profesor de teatro se divierte mucho con mi sufrimiento y de vez en cuando asoma su cabecita de cucharón por las puertas abatibles, escucha, sonríe y me guiña un ojo. No sé distinguir si es un guiño de ánimo o uno de cachondeo, así que siempre le levanto el pulgar como respuesta. Doy por hecho que él tampoco sabrá distinguir si es un pulgar de gracias o de cachondeo, y que de esa forma el grupo de danza y el grupo de teatro, pueden seguir siendo apacibles y bien avenidos vecinos.

Una chica me ha escrito una carta muy bonita. Me ha hecho sentir bien. Acompañado. Retiro lo que dije del aislamiento. Los raros también necesitamos calor. Y muy preferiblemente, de otros raros.