Yo soy la María, María

Nos ha convocado hoy la profesora para hablar de María. Nos ha convocado, pero solo he ido yo, porque Jon tenía turno intensivo de tardenoche. He ido con la coquilla y la armadura, bien preparado para que me dieran en los huevos, pero no. Realmente no ha sido para tanto. Porque aún es muy pequeña. Cuando tenga quince años ya verás. Eso va a ser Waterloo.

En principio nos llamaba para decirnos que podíamos (y debíamos) meterla en una especie de “taller de dibujo y creatividad” que habían montado algunas tardes después del comedor, para niños con tendencia al arte. Lo ha dicho así. Con tendencia al arte. Me ha sonado cursilísimo, pero no he dicho ni mu, porque la mujer parecía muy entusiasmada. Me ha sacado un montón de dibujos de María y una especie de cartulinas con cordones de colores. “Esto lo hizo ella solita, tiene muchísima imaginación. Les dimos las lanas para que hicieran ovejas, pero ella hizo unas zapatillas.” Eso sí me sonó absolutamente a María. Le dices que haga una oveja y se pone a hacer una zapatilla. Dentro del grupo de niños con tendencia al arte, tendrán que crear un subgrupo para ella de niñas con tendencia a pasarse las instrucciones por el potorro.

Después de las flores, y una vez dado el consentimiento para lo del taller, han venido ya algunas balas, aprovechando la coyuntura. Por ejemplo: resulta que cada día se come tres o cuatro bocadillos y/o bollos de sus compañeros by the face. “¿Pero los roba?” “No parece, los pide y se los dan. Y algunos padres se han quejado.” “Pero…¿los pega o…?” “No parece.” “¿Los amenaza, quizá?” “No, no. Se lleva bien con todos, es muy popular. Pero los pide y se los dan.”

Eso también parece muy de María. Ya tenemos dos subgrupos: niños con tendencia al arte / niñas con tendencia a pasarse las instrucciones por el potorro / niños con un morro y una desfachatez del tamaño de Albacete.

“Está bien, lo siento mucho. Hablaremos con ella.” Eso es. Hablaremos con ella. Procuraremos que no se quede con hambre cuando se coma su bocadillo. No sé cómo. Quizá añadiendo una pieza de fruta… unas galletas… un jabalí asado… “Sí, por favor. Hay que reforzarla un poco la disciplina, porque le cuesta mucho obedecer y es muy revoltosa. Y claro, como es popular… los otros niños le siguen y me revoluciona toda la clase.”

Niños con tendencia al arte/ niñas con tendencia a pasarse las instrucciones por el potorro / niños con un morro y una desfachatez del tamaño de Albacete / niños capitanes del ejército de las tinieblas.

“Pues de verdad que en casa intentamos que los tres lleven una disciplina y un horario y ella lo suele cumplir sin dar ningún problema…”

Niños con tendencia al arte/ niñas con tendencia a pasarse las instrucciones por el potorro / niños con un morro y una desfachatez del tamaño de Albacete / niños capitanes del ejército de las tinieblas / niños con padres que mienten como putas.