Jo…

Tengo que solucionar el tamaño de las viñetas, lo sé, lo sé, LO SÉ. En cuanto alguien me haga caso. Lo prometo. Porque yo doy vueltas y revueltas y no sé cómo coño insertarlas en ampliable. Tiene que haber un modo. Por ahora wordpress muy majo con todo lo referente a texto, pero con las viñetas era bastante más amable blogspot, la verdad. Por eso me resistía a meter la nariz aquí. Porque no controlo y luego pasa lo que pasa. O lo que no pasa.

En fin, que lo solucionaré. Si puedo.

No puedo estar mucho rato aquí sentado. Llevo dos días con el trabajo saliéndome por las orejas y aprovechando los minutos libres para cosas vitales como dormir, hacer pis, alimentarme, ver The Walking Dead… Mi amigo Nono siempre decía que lo de que el trabajo ennoblece era una mentira y que para lo único que servía era para envilecernos. Qué razón tenía. Cuando paso jornadas de estas, es como si mi Ariel positivo desapareciera. Y mira que es un PEDAZO DE ARIEL POSITIVO. Pero ni aún así. Voy corriendo de la ceca a la meca, sin fuerzas para estudiar, sin fuerzas para reír, sin fuerzas para vestirme sin parecer un yonki daltónico, sin fuerzas para nada, que no sea come-duerme-trabaja, come-duerme-trabaja.

Feliz día del amor y feliz cumpleaños de Simón. Este sábado tendremos la fiesta temática del rock. Igual aprovecho para romper alguna guitarra a lo Pete Townshend y sentirme así mejor. Destruir algo siempre sienta bien en momentos de stress. Soy muy partidario de la destrucción. O de la destrucción controlada, porque ayer se me cayó el portátil al suelo y casi me da un chungo. Le he pedido a Jon que me regale por San Valentín un disco duro externo. Él me ha dicho «ah, genial. Muy romántico…» así que creo que no le ha convencido mucho la idea. Sin embargo me vendría de coña. Estoy viendo que un día me quedo sin el Vaio y todo lo que llevo hecho en los últimos diez años, se va al carajo con él. Y en ello incluyo mi pobrecito borrador de libro.

Vale, pensemos cosas bonitas para despedirme. Por ejemplo… hay un helado de dulce de leche en la nevera.

Eso es. Mucho mejor.