Round 1

Bueno, pues ya he tenido mi primer round laboral. Ha sido con el primer jefe, el más fácil. El de menos graduación y menos mala leche. Me quedan tres por delante y supongo que irán subiendo en agresividad y amenazas. Estoy preparado y sigo sin tener ningún miedo. He organizado con mis dos compañeros un plante definitivo (ay, el gran poder de Fuenteovejuna…) y ya hemos dicho que cerramos la fábrica de creatividad hasta que no se negocien nuestros tres salarios. Se ríen de nosotros y nos compran a precio de saldo, pero todo en esta vida tiene un límite, y el ser humano más que nada. Ahora ya no hay vuelta atrás, y tengo guardado en la manga mi comodín del sindicato (que he sido cauto, y me he guardado para el final). De los tres, yo soy el que más les interesa porque soy el único con jornada completa y de plantilla, así que ahora lo más lógico será que intenten negociar solo conmigo para que abandone a los otros dos a su suerte. Es el pueril modus operandi de mi Jefatura; «divide y vencerás.» Sin embargo, si llegado el caso me lo plantean, no voy a aceptar. Mi prioridad no es poner mi culo a salvo, por español que eso sea. Somos un equipo y lucharemos como equipo. Veremos por dónde termina todo esto. Mientras tanto… Fuenteovejuna. Es la única forma. Las divisiones y el «yo primero y ya veremos los demás» nunca llevan a nada bueno. A nada absolutamente.

Y ya te dejo en paz porque estoy SINDICAL Y PESADITO.

Perdóname. Es agotamiento mental.