No pensar

No sé dónde leí que iba a estar lloviendo toda esta semana y que iban a bajar 9 grados las temperaturas. Nueve pollas en vinagre. Se fue el huracán y volvió el solecito y los 20 grados preprimaverales. Esta mañana alguien me ha dicho que estaba nevando en su pueblo, en Granada. He deseado con todas mis fuerzas estar en Granada, sentir el frío en la nariz y ver nevar. Luego he deseado estar otra vez en Santander asomado a la playa del Sardinero y sentir el frío en la nariz (2) y ver llover. Cualquier cosa mejor que este caloruzo pedorro que aún se combina con abrigo, botas y calefacciones.

Desear lluvia y nieve cuando me voy a Maldivas no parece algo muy inteligente. No me gustan las primaveras. Tengo alergia, me ataca la saudade, y no paro de pensar en que estoy a un paso del verano. La verdad es que tampoco sé cuándo empecé a odiar el verano. Creo que fue cuando estuve enfermo. La herida de la rodilla me supuraba y picaba con el sudor y el vendaje se me quedaba amarillo de tanto sobarme. Iba a todas partes con mi vendaje guarro como un yonqui caído en desgracia. Necesitaría vivir en el norte. En el norte el verano está hecho de días suaves y brisa agradable. En Madrid solo está hecho de infierno y polución.

Bueno, no me hagas caso. Estoy algo agresivo. No ha sido un buen día. He tenido mucho trabajo de crear y no es fácil con una cabeza llena de ideas. No debería pensar tanto. Pensar mucho solo me trae problemas. Debería ser como Jon y actuar siempre por instinto, improvisando sobre la marcha. Estoy convencido de que es la única forma de que todo te salga bien.

Estoy empezando a contar con la posibilidad de que pierda mi trabajo. Aunque tenga vientos a mi favor, no puedo desecharlo por completo. Son cabrones y pueden utilizarme para dar un escarmiento al resto. Tienen muchísimo miedo al motín y ya llevan muchos años abusando de la gente. Bastará una mínima explosión para que todo vuele por los aires. Guardo ese as también como baza en la negociación. “Si quieres que esto se quede solo en el departamento y no trascienda, será mejor que nos concedas lo que te pedimos.” Así. A lo Vito Corleone.

Definitivamente, no debería pensar tanto.