Tutorías

Me duele el estómago y me hace ruidos raros. Precisamente hoy que he sido bueno-buenísimo y solo he comido un plato de macarrones con nada y una ensalada de pimientos. Y nada más. Ni una cocacola, ni un café… nada. Un té verde de postre sin azúcar y sin ná, como las abuelitas. Como las abuelitas chinas. Pero aún así llevo todo el día jodido. Creo que es el estado de nervios y comecocos de la semana pasada. El stress es un bicho acumulativo. Se te queda ahí haciendo poso y nunca sabes por dónde te irá a salir. O sea que la culpa de mi dolor de estómago se la voy a encasquetar a mis jefes. Así. Sin despeinarme ni nada. Hoy el subjefe me ha mentido vilmente diciéndome que estaba viendo «cómo enfocar nuestra petición al jefe de área para que llegara a buen puerto.» Sé de buena tinta que el jefe de área ya fue informado lo menos hace dos semanas y que nuestro asunto ya está en la mesa de la gerencia. Nos toman por gilipollas. Pero bueno, no es ninguna novedad. Supongo que intentar ganar tiempo para presupuestar si con la carga de trabajo actual que tenemos (que equivale a varias toneladas) sería factible echarme. No me como mucho los muñones al respecto. Lo que sea, será. Esta semana estoy bastante más budista. Me he cansado de cansarme.

Hoy hemos tenido tutoría de Pedro. Cuando nos toca tutoría de Pedro o de Simón vamos a lo Heidi cogiendo florecillas, porque sabemos que todo irá como la seda y no nos dirán más que cosas buenas. Luego, cuando nos toca María, ya es otro cantar. Ahí vamos arrastrando los pies e intentando que los huevos nos bajen de la garganta. Bueno… eso yo. Jon va tan pichi a cualquiera de la tutorías y se lo pasa todo por el forro. Su única preocupación es que los tres sean felices. «Su hija ha robado 18 bocadillos, ha secuestrado un autobús de abuelitos y ha prendido fuego a Irlanda. » «Ah fíjate…¿Y se la veía feliz?» «Bastante.» «Jejeje…qué chiquilla.»

Vale, con lo del autobús y lo de Irlanda me he pasado un poco, pero no creas que con lo de los 18 bocadillos me quedo muy corto. Que está en camino.

Sigo sin bajar el neopreno. Me veo buceando con abriguito de entretiempo y katiuskas.