El mal abril

Tequila se ha puesto a atacar a Peyote. Otra vez le ha dado el mismo siroco que le dio con Tripi. Por aquel entonces estuvo cerca de cuatro días y tuve que estar medicándola con valium hasta que se le pasó. Ahora mismo acabo de darle 1/4 y de meterla en la gatera. Se pone como una fiera y hace que Hocus se meta también en el fregado. Peyote es un gato enorme y musculoso que los podría hacer trizas con una pata atada a la espalda, pero no es fiero, así que lo único que hace es huir y esconderse mientras la otra histérica se le lanza a la yugular. Es exactamente el mismo comportamiento que tuvo con Tripi. Luego de repente se le pasó y volvió a su paz habitual. No sé si puede tener relación con que les huela enfermos o algo así. Lo cierto es que Peyote ha ido ya cuatro veces hoy a los areneros a hacer pis y empiezo a pensar que sí que tenga algún tipo de problema renal (por mucho que la analítica diera correcta hace dos meses). El lunes le llevaré al veterinario de nuevo. Y encima mientras tanto… le tengo que ir salvando de una gata loca del coño. Me enfado con ella, no puedo evitarlo. No sé por qué le dan estas piraduras, pero supongo que es por no poder castrarla, ni aparearla. Entiendo que ella también sufre y pienso si no sería mejor arriesgarnos y dejar que la castraran. Estas idas de olla tampoco pueden ser muy buenas para su sistema nervioso. Ni para el mío. Ni para el de Hocus. Ni para el de los perros que cada vez que oyen la zapatiesta se tiran 20 minutos ladrando. Ni para los vecinos que deben estar de mis mascotas hasta los mismísimos cojones.

No está siendo un buen Abril. Así… en general.