Frentes

Bueno, ya está. Voy cerrando frentes abiertos.

1. Ayer conseguí que Jon no fuera a trabajar y se cogiera una baja hasta el miércoles. Ahora tengo nueve días para conseguir que renueve para otra semana, y no pise el cuartel hasta que no le quiten las grapas de la pierna. He necesitado muuuuuuuuuuucha mano izquierda, mucho discurso del método y mucha técnica del pepito grillo. Esta mañana me ha puesto un whatsapp “me he hecho daño caminando hasta el ambulatorio.” Muy bien, campeón. Y tú pretendías ir hasta Torrejón. Ahí mi cabezón.

2. He conseguido renovar la paz gatuna. Volví a emplear el mismo truco de hace dos años. Le chuté un cuarto de valium a la gata, y aprovechando la siesta, aspiré todos los pelos y fregué cada rincón de su territorio con lejía. Para cuando terminé, ya eran amiguitos de nuevo los tres. Los gatos y los olores. No sé en qué coño consiste, pero en cuanto neutralizas el olor que les ha puesto nerviosos… mucho mejor. Igual debería venderle el truco a algún etólogo. Aunque para eso tendría que empezar por creer que sirvan para algo (los etólogos, no los trucos).

3. He llevado a Peyote al veterinario. Desde anteayer, tres o cuatro viajes al arenero para hacer un minipis. Y a veces con algo de sangre y con quejido. Me asusté. Siempre me asusto, eso es un inevitable. Birra está muy reciente como para perder a otro. Cuanto más a Peyote, que es (ahora que no me lee nadie) mi favorito. Tan grande, tan bueno, tan pachón, tan noblote. Creo que le identifico un poco con Jon K. Ciertamente, se dan un aire. En el veterinario había una chica menudita, que estaba haciendo las prácticas. Se ha acojonado seriamente cuando me ha visto llegar con el gatofante. Sobre todo cuando ha habido que hacerle la ecografía y el veterinario le ha dicho “tú sujétale las patas traseras”. La chica ha ido rauda y veloz a ponerse los guantes de sujetar triceratops. Ya ves tú. Pobre gatovaca. Tranquilamente le puedes sujetar con un dedo gordo mientras te echas un pitillito y te pones un cubata. No he visto un gato más bueno en mi vida. En fin… que nada. Cristales en la orina por una infección y vejiga un poco inflamada, pero sin obstrucción. Riñones impecables. Así que bien. Antibiótico y un pienso de dieta que vale lo mismo que alimentar a un país pequeñito. Salvo eso, todo ok.

4. He pedido hora para que el traumatólogo me mire la rodilla derecha. Tengo algo chungo que hace que me duela cuando me levanto, cuando salto y cuando camino en frío. Empezó hace un par de semanas en plan de molestia leve, y después de los 5 pisos que tuve que subir y bajar cuatro veces cuando Jon estuvo en el hospital, la cosa ha pasado a la categoría de puñeta. Pensé que sería una inflamación, pero ni la crema ni los voltarenes parecen hacer ningún efecto, así que empiezo a pensar que los tiros van por otro lado. Jon me ha estado tocando y dice que puede ser ligamento cruzado o menisco. No quiero tener nada de ligamentos o menisco. Eso es para corredores y futboleros, no para pringados que se hacen daño subiendo escaleras. Pero las rodillas son algo que me dan mucho miedo después de toda mi maravillosa experiencia con el osteosarcoma, así que el día 8 iré al traumatólogo con Jon para que de paso que le quita las grapas, me mire a mí también.

No he terminado con Maldivas ¿eh? Me quedan 20.000 notas ahí colgadas en el corcho. Pero ya mañana. Hoy ya voy completo.