Mañana

Mañana vuelvo. A los dibujos y a las tonterías. Ya se me ha pasado la tormenta. Estoy tranquilo. Con los míos. Con mi Jon el loco, con mis cachorros, desordenados y ab-so-lu-ta-men-te poco ordinarios. Con perros, con gatos, con buhardilla de lemures que no es tan grande, pero me vale.

Con todo lo bueno, con nada de lo malo. He matado a los fantasmas.

Mañana vuelvo. Es lo bueno de ser yo. Que siempre, pase lo que pase, me termino encontrando. ¿Verdad Ariel Nepomuk? tú siempre vuelves. Aquí conmigo. Sacudiéndote el polvo de la ropa, pasándote la lengua por las heridas y diciéndote al espejo “uf… tío. Creía que esta vez no lo contaba.”