Retomamos

Cuando volvimos de Chile, se me ocurrió que sería muy poético retomar el blog con alguna crónica al respecto. Luego, se acercó Navidad y pensé que sería muy poético retomarlo como brindis de Nochebuena (Noche de Paz/Noche de amor). Días después pensé que en realidad era mucho más poético retomarlo en Año Nuevo como comienzo de… de algo. Y ahora que ya he cambiado de año de Nochebuena, de pelo, de foto y hasta de zapatillas, se me ocurre que lo VERDADERAMENTE POÉTICO sería retomarlo en la mañana de Reyes, entre roscón y chocolate. Y mientras, el tiempo se desliza y yo sigo enquistado en mi silencio, porque hay épocas de catarsis en los que estás, pero no estás. En los que no sientes nada, ni te sientes nadie. En los que estás lleno de sensaciones que nisiquiera te apetece compartir. Sin embargo… estos son mis nepomundos. Yo venía aquí cuando no tenía ningún otro sitio donde ir. Así que no sé a qué demonios estoy jugando, realmente.

Hola blog. Seguimos bien. Yo decepcionado y dolido con algunos seres virtualmente humanos (o físicamente inhumanos), pero nada que no vaya a cicatrizar pronto. Enamorado del mismo tipo de hace seis años y en la misma casa grande y destartalada, que está un poco más destartalada, si cabe. Los perros siguen vivos, los gatos siguen gordos, los niños no dan guerra y la niña la da toda, y ahora en mi buhardilla graffiteo tortugas azules. Retomamos ¿no?

Retomamos.